El European Data Protection Board (EDPB) ha manifestado su apoyo a una declaración conjunta internacional sobre imágenes y vídeos generados mediante inteligencia artificial, alertando de los riesgos crecientes que estas tecnologías plantean para la privacidad y la protección de datos personales.
La iniciativa, respaldada por múltiples autoridades de protección de datos a nivel global, pone el foco en el uso de sistemas de IA capaces de generar contenido visual altamente realista de personas identificables sin su conocimiento o consentimiento. En este contexto, el EDPB advierte de que este tipo de prácticas puede dar lugar a vulneraciones graves de derechos fundamentales, especialmente en supuestos de contenido íntimo o engañoso, así como en situaciones que afecten a menores de edad.
Desde el punto de vista jurídico, el organismo europeo recuerda que la generación y difusión de este tipo de contenidos puede implicar el tratamiento de datos personales —incluidos datos biométricos en determinados casos— y, por tanto, debe someterse plenamente a las exigencias del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). En particular, subraya la necesidad de contar con una base jurídica válida, respetar los principios de minimización y limitación de la finalidad, e implementar medidas de seguridad adecuadas.
Asimismo, el EDPB insiste en que las organizaciones que desarrollan o utilizan estas tecnologías deben adoptar un enfoque de responsabilidad proactiva, integrando salvaguardas desde el diseño, evaluando los riesgos asociados y garantizando mecanismos efectivos para la retirada de contenidos ilícitos o perjudiciales. La declaración también destaca la importancia de reforzar la transparencia hacia los usuarios y de establecer procedimientos accesibles para el ejercicio de derechos.
Desde una perspectiva de compliance, esta posición refuerza la idea de que el uso de herramientas de IA generativa en contextos que impliquen la creación de imágenes o vídeos de personas requiere una gobernanza reforzada del dato, especialmente cuando exista potencial de identificación o impacto reputacional.
En definitiva, el respaldo del EDPB a esta declaración internacional confirma que la regulación de la inteligencia artificial en Europa continuará avanzando sobre la base de un enfoque preventivo y centrado en la protección de derechos, en el que la innovación tecnológica deberá ir acompañada de garantías jurídicas sólidas.

