La Autoridad de control de Países Bajos ha impuesto a Uber una sanción de 825 millones de euros por el uso de sistemas de decisión automatizada que afectaban de forma significativa a los conductores de su plataforma. El sistema utilizado por la compañía permitía monitorizar el comportamiento de sus empleados y las reseñas de los clientes y desactivar temporal o permanentemente las cuentas de los conductores cuando detectaba indicios de fraude o cuando las valoraciones eran excesivamente bajas. Según la autoridad de control, estas decisiones se adoptaban sin intervención humana y tenían un impacto directo sobre los afectados, que dejaban de poder prestar servicios a través de la plataforma y, por tanto, de obtener ingresos.
La actuación se inició a raíz de una reclamación presentada por la Ligue des droits de l’Homme en representación de 171 conductores franceses. Debido a que Uber tiene su establecimiento principal en Países Bajos, la autoridad neerlandesa asumió la investigación en cooperación con la CNIL (así como con otras autoridades europeas).
Uno de los aspectos centrales de la resolución es la consideración de que Uber habría infringido el artículo 22 del RGPD, que reconoce el derecho de los interesados a no ser objeto de una decisión basada únicamente en un tratamiento automatizado, incluida la elaboración de perfiles, cuando dicha decisión produzca efectos jurídicos o les afecte significativamente de modo similar. Para la autoridad neerlandesa, la ausencia de una revisión humana resultó determinante. En concreto, destacó que el sistema podía determinar la desactivación de la cuenta sin que un empleado examinara individualmente la decisión antes de su ejecución.
Asimismo, se consideró insuficiente la información proporcionada a los conductores sobre la utilización de estos sistemas y sobre las decisiones automatizadas que podían afectarles.
La resolución sancionadora pone de manifiesto que un sistema informático no puede tomar por sí solo decisiones que tengan consecuencias notables para las personas. Cuando el sistema establece directamente una medida que afecta de manera significativa al interesado, la existencia de una verdadera intervención humana, que permita revisar la citada decisión, adquiere una importancia decisiva.

